La locura del dictador

Tú me dijist que tenía que copiar pero…¿lo qué? Quieres que copie el estilo de vestir, el look, la forma de hablar…. Según el artículo 32 a mí me importa una mierda. ¡Sí! Así lo dice, alto y claro como el agua del water, mejor conocido como uve-doble ce, pero el de mi casa, no el de nuestro piso, pisotón el que me pegué ayer mientras robaba un conejo.
El régimen cerrado del que me hablas podía ser abierto, ¿es que no lo entiendes? Todo tiende a abrirse de par en par, como bien entenderás. Si amplías el aislamiento individual en celo, todo celoso se pondrá el conejo por no poder celar a su amada coneja de rabo en xoxo. Según el artículo 10 de la Ley Orgánica Comestible, apartado 3º y 89 siguientes, extendiéndose hasta el infinito, si así se lo permitiera la apertura que se encuentra en la segunda página debido a intrusiones y salidas fortuitas que un día se desenvolvieron en la biblioteca, todo conejo tiene derecho a un aumento de orejas y de rabo si así se considera que lo tiene diminuto.
Diminuto rima con minuto, ya ves que cosa, pues pene rima con vulva. Todo esto se deduce de una manera simple: si diminuto es el miembro y poco tiempo aguanta, como mucho un minuto, el pene y la bulba se sincronizarán para aprobechar al máximo esos 63 segundos de los que consta el minuto, para que el ñiki-ñaka ñiki-ñaka del colchón rime.
¿Tú sabías que cuando se le pregunta a la gente qué prefiere, si mar o montaña, el 70% prefiere mar y el 40% montaña, pero si mar es el nombre de una chica el porcentaje aumenta hasta el 90%, y si aún por encima mar tiene un buen par de montañas el porcentaje supera las fronteras de la velocidad de un pedo?
Todo son estadísticas, como que el 99% de los números no son 99. Ya ves que chorradas más frikies, lo son tanto que ahora mismo my bello hermoso (valga la redundancia) se ha vuelto punky del susto que me he pegado a mi misma, ¡seré tonta! Boba, boba, boba.
“Klap” hizo Viktor, se lo decía a su niñita y a mi me parece un sonido demasiado obsceno como para decírselo a una niñita de tetas en pecho. De pechonalidad te puedo hablar también, ¡¿pero qué he pecho?! Me he cargado tu infancia inocente con mis pechorías. ¡Oh por favor! Latígame! ¿A qué esperas? Azótame oh poderosa azotadora.

Poema de un foráneo

Llegaba el tiempo de adviento, cosa que no viene a cuento, y yo mis tareas laboriosas había terminado. Los trabajos forzosos habían acabado y mis pertenencias estaba empacando. Mi fiel y leal compañera, para su desgracia pasajera, debía regresar a sus cometidos laborales, un montón de teoremas y teorías legales. Contome que se sentía apenada, melancólica y apagada, todo debido a que toda aquella tarde, un tanto matutina, debía continuar con su vulgar rutina. Yo como generosa y como hermosa fiel compañera que soy, al no poder pasar dicho tiempo con su merced, decidió mi cabeza, un tanto alocada, pasar la tarde de pereza ayudando a su merced en su tarea trabajosa.
Así pues, allá tomamos el camino, corto y angosto, bañado por los rayos vespertinos que acariciaban con gosto* nuestras pupilas gustativas. Allá por medio camino, la duda asaltó mi conciencia, atacome mis creencias y el temor de ser descubierta como intruso me recorrió el cuerpo de tal manera, que pensaba yo que me iba a desfallecer entera. El aliento que me confió mi compañera, animome a seguir con aquella pequeña travesura rastrera, pero aún viéndome acogida en tales palabras de convencimiento y alentamiento, la pequeña duda temerosa clavóseme en mis entrañas, como cual daga se clava y con maña mi alma araña.
El sol ya acariciaba el crepúsculo cuando al edificio llegamos, y aunque mi corazón minúsculo latía con valentía, no pude evitar agarrar el brazo de su merced para realmente comprobar que, de una vez, mi azaña iba a ser llevada a cabo.
Como tal caballero sigiloso en su campaña, entramos en la llamada Facultad de la Ley, nos desplazamos por su sobrio recibidor y recorrimos su sombrío corredor para al fin llegar al salón de la lectura. Incliné la cabeza para observar, el puñado de damas y caballeros que habían venido allí a trabajar. Con la ayuda de su merced, en la habitación entré y sin hacer hincapié en los saludos, camuflámonos en la penumbra del habitáculo. Por aquel entonces, ya la calma reinaba en mi interior y la duda sofocó, sólo cuando el Rector entró, mi corazón latiendo se desvocó y como ráfaba de viento que sin previo aviso azota sin desaliento, de nuevo a sus estado de reposo regresó.
Pasamos allí la primera hora y no pensaba yo que tal aburrimiento se iba apoderar de mi pensamiento, pero para mi pequeña condena momentánea, alegrome mis pensamientos saber que la primera batalla de esta intrusión, había pasado sin ningún contratiempo.

 

*Palabra modificada que usa el autor para referirse a “gusto”.

Colega, ¿me terminas este verso perverso?

Te vengo a hablar de una personilla
que es demasiado pardilla
sólo come natillas
y me tiene hasta la coronilla.
Me hartan sus habladurías
pues no son más que tonterías
llena de espinas
con la rosa compara su osadía.
Me hace doler las anginas
más de lo que te imaginas.
De esa pelambrera
saco la cartera,
pues con ella me siento entera.
Saco un billete
y le doblo la cara
y si me hago un filete
le doy con él
en todo el paquete.
Hecho todo esto,
me pongo de lado
y haciendo un gesto determinado
me voy al baloncesto.
Cogiendo su cabeza
la voy botando hasta la meta
donde la meto en la cesta
y aunque no meta
me paso al balompié
y de un puntapié
le pinto la careta
de aceite de vinagreta
para reconstruirle
su puta cara de paleta.
Después la torturaré
y de nuevo la patearé.
Luego después lo haré al revés,
la multiplicaré por tres
y disfrutaré como un escocés.
Con mucho interés
le meteré los pies en la boca
y si le sabe a coca
le pegaré con la zoca.
Más vale no pegarle
si no torturarle
co con cooon un cable
después de masacrarle.
El estropajo arderá
y la mierda estallará,
con un paraguas me cubriré
y así filipina me quedaré.
Me alegro por tu saber
pero sola quedaré
si mi pasión no se
refleja en tu misterioso ser.
Su ser no se refleja
pues conmigo pertenece
y aún cuando me vea vieja
no sentirás ni el reflejo
de tu pareja
a no ser que te mires
en el espejo.
Levantarás la ceja
y te quedarás perpleja
cuando descubra tu corazón
que perdiste la razón.
No! Señor dios mío,
la razón no quiero perder
pues de este modo quedaré
a su merced.
Como un robot caminarás
con los ojos birollos mirarás
y el cerebro se te pudrirá.
Oh my gosh! Ella vendrá
con su pistola me ametrallará
y mi cuerpo débil caerá.
Yo lo recogeré
y con el pink lo resucitaré
para que luego con tu pistola
le vueles la chola.
Llorar voy
con mi leto español
no debo esconcer mi amol.
Y aunque resucites con acento mal
una cosita te voy a desir mamal
americano o español
siempre te meten gol.
Incluso alemán
es el pastor que cuida
de mi pradera.
Aunque a veces la sequía
te borra la pradería
o es a veces la desbrozadora
la que sin bosques deja
a Dora la exploradora.
“Es que no sé seguir”
decía la muy niña,
le di con una piña.
Y así con violencia
llegamos al final de toda tendencia
y sin sentidos ni desfases
quiero que digas unas frases.
Con mucha pasión
y delirio
no sé lo que me dises
Adiós.

Poema a dos bandas

Con gran cariño y amor
empiezo estos versos
que podrán leer
tanto los flacos como los obesos.
Mas no los ciegos
los podrán leer con sosiego,
ni se podrán deleitar
con tal sintáctico manjar.
Desde mi pajar escribo sin cesar
mas no puedo dejar
de pastar.
La bocaza me rebosa
de pinchos y hierbajos,
mas por no pasar trabajo
en ella la suciedad reposa.
El burro rebuzna
pues su comida me comí
espero que la burra
me coma a mí.
Si por burra yo misma me entiendo
a mi misma me papo,
espero no llevarme un sopapo
y que se me salga el pensamiento.
Pues un gapo será
lo que te llevarás
por no limpiar
tu excremento.
Recuerdo a Alex Cremento,
era un buen elemento,
de cierto culo salió
y allí se quedó.
No para de dar la nota
sobre todo la Do.
Y con éste te digo
un hola y un adiós.

The lady with crazy love

Somewhere in the distance
everybody is having fun
while you’re sitting contemplating,
makes no difference to me.
I don’t go to school every monday
because it’s too late, it’s too late,
still wanna be corrupted.
I walk a lonely road
it’s raining and she leaves her coat in silence…
she’s a rebel.
It’s me against the world
so through up your arms and give up the fight,
just take my hand tonight.
The clock hit 12,
I lose my mind,
check my vital signs to know I’m still alive
because it’s all about you.
The look in your eyes makes me crazy,
is anybody gonna save me?
I need to find a place to hide
and runaway from here.
Call me when you’re sober,
there’s only lies, there’s only fears
cause you suck at love.
I don’t wanna think about you
but the last goodbye burns in my mind,
everything feels grey.
In the shadows, in the shadows
while you said:
don’t go into the woods!

Los de los ojos azules la vuelven loca

Estos dos jovenzuelos
que ahora aquí se mencionan
son aquellos que te elevan a los mismísimos cielos.
 
Son sus cuerpos, sus nombres,
los que a ti te emocionan,
tus únicos hombres
por eso no se revelan.
 
De una boca sale melodía,
de sus manos la harmonía,
aunque con su actuación
se te derrite el corazón.
 
Del otro tienes la pasión
que pone en la interpretación,
que por ser un genio
se merece más que un premio.
 
Ojos azules,
brillantes como luces,
no son tan distintos,
son bien parecidos.
 
Su arte un día unieron
y una alegría te dieron
y aunque no puedes ver Highway
siempre tendrás a Jared y Jake.

El valeroso Öcid

Tú me dijiste
y con tu salero
me repetiste
que te hablara de un caballero.
 
No se trataba de un torero,
aunque toreaba a los contrarios.
No se trataba de un guerrero,
aunque salvaba de peligros varios.
Con su pontencia cabalgaba
por la verde pradera,
como un vaquero disparaba
y la metía por donde fuera.
Son sus grandes hazañas,
todas llenas de gran gloria,
las que por muchas mañas
conseguían la victoria.
No te hablo de un perejil,
no te hablo de un delfín,
te hablo del gran Özil!

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